Elegir siempre es un acto complicado y más si hablamos de elegir la formación que vamos a recibir; ya que hoy en día es un valor en auge que demandan todas las empresas a la hora de contratar profesionales. En un entorno laboral cada vez más complicado, la formación es un valor diferencial que puede determinar la contratación o no del candidato.
La formación online aún tiene que recorrer un largo camino, pero nuestra experiencia nos dice que son mayores las ventajas que las desventajas que podemos encontrarnos a la hora de realizar un curso online.
Ventajas
- Flexibilidad horaria en el aprendizaje y adaptación a cada alumno, en función de su tiempo libre y sus prioridades. El alumno no tiene horarios ni espacios prefijados, por lo que es más fácil conciliar sus estudios con la vida laboral y personal.
- Ahorro de costes, lo que no implica, en contra de lo que pueda creerse, una reducción de la calidad.
- Formación más personalizada al ser individual y al ritmo del alumno, lo que favorece un seguimiento más continuado de la progresión en la formación y de las dudas que puedan surgir durante la misma.
- Ubicuidad: con el desarrollo cada vez mayor de las tecnogías, no precisas estar en un sitio físico, ni tan siquiera tener un ordenador propio. Algunos cursos incluso pueden desarrollarse a través de smartphones o tablets, lo que elimina también barreras de tiempo y distancia.
- Además al unificar todos los conceptos de manera electrónica, el usuario puede obtener la información que necesita en el momento que necesite con sólo hacer unclick.
Desventajas
- Falta de autodisciplina por parte del alumno, que al no tener apenas delimitaciones para realizar la formación, tiende a relajarse y no completarla.
- El efecto curva de aprendizaje, que se produce al no estar familiarizado el alumno con el entorno online, o incluso con el manejo de un ordenador. Aunque las plataformas virtuales donde se desarrolla la formación son cada vez más intuitivas y fáciles de usar, a veces los usuarios tienen que familiarizarse previamente con el entorno de trabajo antes de confiar en esta modalidad.
- Problemas técnicos que puedan surgir, tanto problemas en la navegación como problemas dentro del mismo aula virtual.
- Sensación de soledad a la hora de formarse. Desde pequeños nos han acostumbrado a la formación en sociedad, dentro de un aula y con unos compañeros. Es por esto que la formación online puede suponer una falta de motivación, aunque normalmente esto puede suplirse con foros, chats o webinars.